sábado, 29 de enero de 2011


¿Quién te dijo que nunca pasaría?
¿Quién te llevó a pensar que jamás sucedería?
¿Quién tuvo el valor de apagar tus ilusiones?
No busques respuestas donde no las vas a encontrar. No te preguntes por qué son así las cosas. Si algo pasa, es porque ha tenido que pasar. Asúmelo, afróntalo, acéptalo, plántale cara, convéncete a tí misma de que no hay remedio... Niégale la existencia a la mentira.
Toma una decisión. Toma la decisión equívoca, mete la pata, comete un error. Y luego rectifica.
Sé rápida y constante, sigilosa y sin miedos.
Da un chasquido con los dedos y actúa. No te lo pienses dos veces, sólo actúa.
Las comeduras de coco sólo sirven para pasar un mal rato. Olvídalas. Piérdelas. Escóndelas, y después no recuerdes dónde las dejaste.
Coje el tren que se acerca por aquella vía. ¿Lo oyes? Te llama. Súbete a él. Sólo déjate llevar.
Haz algo porque tú quieres hacerlo, y no porque alguien te ha recomendado que lo hagas.
Sonríele a la vida incluso cuando no lo haga ella. Ríe. Crea un coro de risas de gente a tu alrededor. Un paraíso. Un mundo en el que la felicidad no tenga límites. Corona a todos sus miembros con la alegría que llevas dentro. Cántale al horizonte que has encontrado tu sitio.
Sé feliz.
Siempre
nada de lo que tu logres durara para siempre.

Belv.

Belv.
bren